CAMINANDO
Ella se confabulaba en mi contra, perturbándome con pensamientos negativos y tristes.

En aquel momento, no sabía qué la mejor opción era plantarle cara. Tenía un duelo pendiente, arrastrándolo a mi espalda y otro que estaba por comenzar. Buscaba apoyo, cariño... Y no lo recibía.
Siempre creí que si tu das, el universo te da ¿No? En aquel momento, no fue así.
Y me desesperé.
Ese alguien siguió guiándome por el camino de la soberbia, la envidia, la sumisión... Hasta que desperté de aquel letargo en el que me veía sumida.
Abrí los ojos y miré a mi alrededor, mis sueños aparecían tirados por el suelo, mis pasiones ocultas debajo de la cama, era una pena, ver lo que yo solía ser, en aquel lamentable estado.
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