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NEVER - Capítulo 1º: "Jamás pude olvidarte"

La noche se cernía sobre el oscuro bosque de Forks, Washington. Ni una sola estrella brillaba en el cielo, solamente existía en él la inmensa luna plateada. No se escuchaba ningún ruido, ni siquiera el murmullo de los animales salvajes. Todo estaba en calma, se podía disfrutar de aquel silencio que se apoderaba del pueblo. Un joven de pelo rojizo y piel extremadamente pálida corría veloz a través del bosque. Apenas notaba el viento en su hermosa cara, por no notar, no notaba ni las hojas de los árboles. Sorteaba las piedras con gran facilidad. No estaba cansado, pero la sed lo invadía por dentro. Necesitaba localizar a su presa, sus ojos llameaban chispas. Habían cambiado del color dorado de siempre, a un color negro con tonos rojizos. Su velocidad era mayor que la de cualquier humano, una ventaja de ser vampiro. Corría localizando el olor de su presa. Le gustaba ir de caza, correr por el bosque, sin dar cuenta que estaba pasando por allí. De pronto, lo olió y se detu...

Nuevo Relato: NEVER

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PRÓLOGO La nieve cubría todo el prado. Los árboles se empinaban hacia arriba, como si quisieran llegar al cielo. El cielo estaba nublado, anochecía, poco a poco la luna se dejaba entrever por las nubes. En aquel prado había reunidas un grupo considerable de personas que iban con sus grandes perros. Aunque los que les conocieran sabrían que no se trataba de personas corrientes, sino de vampiros, acompañados por algunos licántropos. El grupo de vampiros estaba dividido. A un lado se encontraban los Cullen, les acompañaban grupos amigos que se presentaban para ayudar a la familia respecto al grupo contrario: Los Vulturis. Aro se había acercado hacia el frente. Mantenía esa sonrisa absurda, mientras contemplaba al joven vampiro que tenía delante. De cabello rubio y unos intensos ojos dorados. Éste lo observaba con los puños apretados. El motivo del enfado del joven eran las imágenes que su adversario, Aro, le mostraba. Eran recuerdos de hace mucho tiempo, recuerdos...

10ª Carta de Amor

Claude Debussy a Emma Roma, sábado 21 de febrero de 1914 ¡Al fin! Tengo tu primer telegrama, esta mañana a las nueve y media... ¡No reemplaza una carta, y además ha pasado por tantas manos (telegrama a ocho manos) que ya nada tuyo contiene, salvo unos rápidos "cariños" a través del espacio! Perdóname la carta desconsolada que recibirás al mismo tiempo que esta. ¡Fui demasiado infeliz! Y esta noche, incapaz de dormir, con la doble inquietud de no tener noticias tuyas y saberte envuelta en preocupaciones... Durante esta noche, en que tuve la sincera impresión de que me iba a morir, pensé que sería imposible aceptar en el futuro invitaciones para dirigir conciertos a través de Europa. Solo con pena me atrevo a escribirlo, pero tengo que confesar mi espantoso miedo de perder tu amor.  Cada viaje me quita un poco de él; al final terminaré por ser para ti nada más que un extranjero que pasa y al cual no se necesita atarse ya... En mí, produce el efecto contrario: tus más mínimos g...

9ª Carta de Amor

Francisco Franco a Sofía Subirán Sebt, 5 de junio de 1913 Mi querida Sofía: He recibido en el día de hoy su postal, que mucho me ha alegrado, aunque creo que en ella se equivoca, pues yo la quiero bastante por no decir muchísimo y en usted esto es imposible, pero, en fin, quiero creerle y me haré esa ilusión. Hoy he estado con la fuerza en la segunda caseta de paseo ilitar, y dentro de cuatro o cinco días iremos por esa a otro paseo, si bien no sé si podré verle pues a las doce tenemos que desfilar por la Comandancia y llegaremos a esa poco tiempo antes. Adiós, Sofía, que sea cierto lo que usted me dice y cuente siempre con el cariño de FRANCO  

8ª Carta de Amor

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Voltaire a Louise Denis Cirey, 23 de septiembre de 1749 Me consuelas, querida mía, de la manera más conmovedora.  Reconozco que lo necesario de verdad. Paso todos los días aquí, llorando, ordenando los papeles que me la recuerdad. No lloro la muerte de una queria, lejos de eso, estoy de luto por un amigo y un gran hombre, y mi tristeza durará con seguridad tanto como mi vida. Tú la harás feliz esta vida llena de tanta tristeza. La dedico enteramente a ti. Me quedaré aquí dos o tres días más, para acabar de poner todo esto en orden. Pasaré dos días más con una de las amigas de Émilie y después volveré a París con mis con mis caballos, en etapas cortas. No puedo hacerlo de otra forma porque la silla de posta que le dejé a su hijo se ha roto en mil pedazos. Estoy padeciendo todas las dificultades que uno puede experimentar en un campo desolado, lejos de toda ayuda, Pero no las siento. No son más que un pinchazo para un hombre herido. Cirey, querida mía, es el palacio de Alcina. ...

7ª Carta de Amor

Francisco José a Sissí 1836 Mi ángel adorado, me siento lleno de melancolía, mi corazón dolorido tiene nostalgia de ti. Mientras bajaba ayer en el coche de paseo deSan Juan me volví con tristeza, lleno de añoranzas. Me pareció ver tu sombrilla blanca en el balcón, y los ojos se me llenaron de lágrimas. Gracias una vez más, de todo corazón, por tu bondad y tu amor en estos días. FRANCISCO JOSÉ Sissí a Francisco Jo sé Sin fecha Te ruego que no hagas ningún cambio en tus planes. Las cacerías son para ti un descanso tan necesario que no me perdonaría si mi regreso te hiciera renunciar aunque solo fuera a una. Ya sé cuánto me quieres, no necesito demostraciones de ello. Y si somos felices, es precisamente porque no sabemos molestarnos el un al otro... ELISABETH

6ª Carta de Amor

Alfonso XII a Elena Sanz  (1877 Aprox.) Idolatrada Elena: Mucho gusto he tenido en verte todos estos días en las funciones, y siempre que puedo te miro y se me van los ojos tras de ti y tras ellos. Mi corazón y mis sentidos. Ayer te vi en tu ventana. Mil besos de tu adorable, A.