3ª Lección del año...

* ¿Para quién se escribe? ¿El escritor debe pensar en el lector?

Puede que estimularte escribir para un interlocutor interno que haga de "regidor", un lector ideal. Pero luego están los desconocidos lectores reales, que debes eliminar de tu proceso de elaboración. No es que escribas para ti. Escribes para construir un mundo y respondes a las exigencias de ese mundo, ingresas en una nueva realidad más verdadera que la real y para la que el escritor funciona como médium. Se escribe para ese mundo y no para ningún lector.

¿Cuando se piensa en el lector? Cuando se intenta responder a las necesidades del mercado más que a las de uno mismo, en casos como éstos:

- El del bestseller, cuyo autor debe tener muy en cuenta desde un principio a qué público dirige su narración ya que las ambiciones de los personajes, la ambientación y las escenas coincidirán con las de los lectores.

- El del ensayo, que podría elaborarse de distinto modo para un público masivo que para uno más especializado, por ejemplo.

Si escribes lo que tu alma te pide, no piensas en el lector.

Yo te pongo un ejemplo de lo que me apetece escribir en este momento... A ver qué te inspira...

Una Mirada...

El salón se ilumina, la música comienza a sonar,... Él la contempla durante un minuto, antes de decidirse e ir a su encuentro. Es la mujer más bella que ha visto en su larga vida como vampiro. Por un lado se muere de deseo por ir y sacarla a bailar, pero, por otro, no quiere hacerla daño. Siente el olor latiente de su sangre. El instinto le pide cazar, sin embargo el corazón le indica otra cosa... Al fin se decide, camina despacio hacia ella. Ésta se encuentra observando, incómoda, como otras parejas salen a la pista de baile y no se da cuenta que él va en su dirección hasta que...

- Buenas noches, princesa - Susurra él tomándola de la mano y besándola cortésmente.

La joven lo mira atónita y, para su asombro, termina sonriéndole. Parece no importarle que él sea un completo desconocido, que pueda hacerla daño... Únicamente le importa ese momento, esa mirada dorada bajo esa extraña piel pálida.

- ¿Me permite este baile? - Pregunta él sin apartar la vista de los marrones ojos de la muchacha.

Como respuesta, la joven asiente lentamente. Ambos se encaminan hacia el centro de la pista y la agarra de la cintura. Se mueven en círculos, dando pequeños pasos. Sus caras mirándose continuamente. Poco a poco sus rostros se van acercando hasta estar a unos centímetros de sus labios. Los ojos dorados de él continúan en los de ella. Sin pensárselo dos veces acorta la distancia que los separa y termina besándola. Sus lenguas se buscaron con pasión. Los dedos de ella se encogieron sobre la dura espalda de él. Ahora ambos tenían los ojos cerrados, dejándose llevar por sus sentimientos. Él la sujetaba con fuerza, mientras seguían bailando...

El estrépito gong del reloj central hizo callar la música. Los bailarines se pararon. La sala se oscureció. Ellos se separaron y se observaron con temor. Él sabía lo que estaba ocurriendo. Sabía quién estaba allí...


Y en la próxima lección... Hablaremos de cómo encontrar la respiración para narrar...

Comentarios

zan ha dicho que…
¿Perdona pero no deberías especificar en cada entrada que el material no es tuyo? Estas lecciones forman parte de un libro de Ariel Rivadeneira y merecería el reconocimiento de su autoría ¿no?
Alezeia ha dicho que…
Gracias por tu aportación, pero si vas a la pestaña de "Ser Escritor" en la 1ª entrada especifico que se refiere a un libro que cogí de la biblioteca que regalaban, no ponía autor porque eran concurso literario.

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