2ª Lección...

* ¿CÓMO TRANSMITIR LAS EMOCIONES?

Las emociones van vinculadas a la adjetivación bien empleada, a las imágenes y a la ambientación, que viene dada por el personaje. Cuando el personaje surge, hay que respetar el entorno que lo rodea y lo sostiene. Pero, sobre todo, dependen de la mirada del escritor, como nos advierte Flannery O'Connor: "El escritor de ficciones debe comprender que no se puede provocar compasión con compasión, emoción con emoción, pensamientos con pensamiento. Debe transmitir todas estas cosas, sí, pero provistas de un cuerpo; el escritor debe crear un mundo con peso y especialidad. Los cuentos de los principiantes están erizados de emoción, está interesado ante todo en sus propios pensamientos y emociones y no en la acción dramática, y es demasiado perezoso o pretencioso como para descender a ese nivel de lo concreto en donde la ficción opera. Piensa que la capacidad de juzgar reside en un sitio y la impresión sensorial de otro. Pero para el escritor de ficciones, el acto de juzgar comienza en los detalles que ve, y en el modo que los ve".

"Hacemos palabras y deben ser palabras escogidas, puntuadas en donde corresponda, para que puedan significar lo que en verdad pretenden. Si las palabras están en fuerte maridaje con las emociones del escritor, o si son imprecisas e inútiles para la expresión de cualquier razonamiento -si las palabras resultan oscuras, enrevesadas- los ojos del lector deberán volver sobre ellas y nada habremos ganado. Henry James llamó "especificación endeble" a este tipo de desafortunada escritura", dice Raymond Carver.

Por su parte, a Almudena Grandes le interesa reconstruir las emociones de cada personaje ya que escribe novelas sentimentales,

Mi ejemplo para esta lección...

Enamorada

... Apoyada sobre la barra del bar, pensando "¿Te gustaré?". Intentando poner mi mejor pose, mi cara más bonita en aquel instante.
¿Sabrás que me he puesto este vestido negro y con escote sólo para ti? Eso no lo sé y quizás nunca lo sabré.
Tú estás detrás mía, arreglando no sé qué de la caja registradora. Y yo estoy delante, más atenta a que estás detrás que a la foto, porque me gustas... Porque sueño contigo y despierto deseando que estés junto a mí.
La vida y la edad nos separa, pero, poco a poco, me voy acercando más a ti. Voy alcanzando ese hilo que me llevará hasta a tí.
Primero: una mirada.
Segundo: una sonrisa.
Tercero: camino hacia ti, con paso seguro.
Cuarto: me detengo frente a ti.
Quinto: te miro fijamente a los ojos.
Sexto: te agarro de la cintura, pegándome aún más a ti.
Séptimo: Me acerco a tus labios, tan finos y suaves.
Octavo: acaricio tu espalda de arriba hacia abajo.
Noveno: mi pecho se hincha, intentando respirar.
Décimo: beso tus labios con pasión, demostrándote mi amor.

Finalmente me separo de ti y te susurro al oído: "Te amo".


¿Qué te ha parecido está lección? ¿Has aprendido? ¿Cómo describes/transmites tú las emociones a la hora de escribir? Déjame tu respuesta a través de un comentario y, recuerda, si esta lección te ha parecido interesante, no dudes en compartirla.

Para la próxima, hablaremos de para quién se escribe ¿para el lector? ¿O para el propio escritor? ve dándole vueltas que la semana que viene... Más...

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