Las Cosas deben Empeorar, para que puedan mejorar... Está grabado a fuego en mi mente.

Querido diario;

Hola chic@s, he vuelto. Siempre digo esto, no es que desechara el blog o lo abandonara, puesto que he ido publicando entradas de manera gradual. Pero volví al diario porque hoy ha sido un día MUY FELIZ para mí. Pues a pesar que las cosas no andan bien en mi trabajo, hoy no hubo cosas malas, al revés... Todo fue bueno. Logré alcanzar un buen ratio de positivos y a última hora de mi jornada laboral, mi madre me mandó un whatsapp con una alegre noticia... Fue cuando el alivio se instaló en mi pecho y la sonrisa se adueñó de mi cara.


El día no ha sido muy primaveral que digamos, ya que el viento y el fresco quieren jugar con nosotros entre "quítate el abrigo" "ahora póntelo" "ahora quítatelo"... Sin embargo, eso no inunda mi felicidad de tristeza.


Tengo ganas de cargarme las pilas, ponerme a escribir cualquiera de mis novelas y no pensar en nada más. No mirar el reloj y dejar que mis dedos se adueñen de las teclas del ordenador o apuñalen el papel con el lápiz. Porque ahora, con todas las movidas que ha tenido mi vida, estoy muy agotada, sobre todo mentalmente. Yo no sé qué es peor si el cansancio mental o el físico ¿vosotros qué opináis? Ansiando estoy que llegue mayo, porque entre el puente -aunque yo sólo libro el día 1-, luego empieza la cuenta atrás y después de una semana llegan mis apreciadas vacaciones, además de mi cumpleaños. Buff, qué ganas de desconectar de Vodafone, vender, teléfono, cascos,... Y eso que los viernes a las 16, mi mente quita el cable laboral y se olvida de todo, dispuesta a pasar un maravilloso y relajador fin de semana.


Además ya tengo ganas de poder escribir y terminar mis novelas atrasadas, que por falta de tiempo y de concentración, no puedo acabar. Aunque eso no quita que ande feliz porque como dice Alfred a Bruce Wayne cuando él está muy triste porque no pudo salvar a su amada Rachel: "las cosas empeoran, para que puedan mejorar" ¡y cuánta razón tiene!
Mi padre está yendo a sesiones de radioterapia y, por el momento, va mejor. De ahí mi grandiosa felicidad, a pesar que en mi trabajo las cosas no andan muy bien, para no variar. Aunque he aprendido a que no me afecte, si algo malo pasa y no puedo continuar en él, pues ya está, se acaba una etapa y comienza otra. Como diría un compañero: "hay vida después de esto"... Lo que pasa que nos acostumbramos a una cosa y cuesta pensar que no volveremos a estar ahí. Pero los cambios, siempre -por muy duros que parezcan- son a mejor ¿no?

Por cierto, ¿existe alguna frase que os anime a seguir cada día? la mía ya sabéis cuál es... 

Besos, Alezeia

Comentarios

Entradas populares de este blog

Pensamientos, reflexiones y una conclusión...

Llega ya Navidad... Y te quiero recordar....

Yo también he quedado ¡SORPRENDIDA!