Volví... Y pienso quedarme mucho tiempo...

Buenas tardes Amig@s!

¿Cómo os trata la vida? Yo, la verdad, es que no me puedo quejar. He empezado el año un poco lleno de altibajos. No era soy capaz de concetrarme en nada relacionado con la escritura. Es cierto que me vienen ideas a la cabeza, pero ¿plasmarlas en papel? ¿y eso, cómo se hace? quien dice papel, dice aporrear las teclas del portátil y chapurrear palabras en el Word. Puedo decir que sí he leído bastante, prueba de ello mis recientes reseñas. Aunque ahora mismo estoy enganchada a otro hobbie y se trata del punto. Sí, sé que estoy loca, pero ya me hice dos cojines, tiras para mi enorme manta y empecé otra manta para mi hermana... Pero escribir, no, no podía. A veces me llevo a mi trabajo algun manuscrito, para pasar las horas muertas, pero no me sale una palabra coherente ¡Oh Dios mío! ¿tendré el bloqueo del escritor? ¡Sal de mí! ¡Te maldigo!...

Y ahora sí, a lo que voy, os traigo algo para aquellos que estáis deseando escribir y no sabéis cómo -para los que me sigáis desde muchísimo tiempo atrás, es una de aquellas enseñanzas que tengo en un libro que encontré perdido en la biblioteca-. Espero que os guste, aprendáis y, sin duda, COMENTÉIS (no se trata de una amenaza ¿eh? más os vale)



¿ POR DÓNDE EMPEZAR EL TEXTO UNA VEZ ELEGIDA LA HISTORIA?

Nos orienta Juan Rulfo: "Con intuición, imaginación y una aparente verdad. No creo en la inspiración, el asunto de escribir es un asunto de trabajo: ponerse a escribir a ver qué sale y llenar páginas y páginas, para que de pronto aparezca una palabra que nos dé la clave de lo que hay que hacer, de lo que va a ser aquello. A veces resulta que escribo cinco, seis o diez páginas y no aparece el personaje que yo quería que apareciera, aquel personaje vivo que tiene que moverse por sí mismo. De pronto, aparece y surge,  uno lo va siguiendo, uno va tras de él. En la medida en que el personaje adquiere vida, uno puede, entonces,  ver hacia dónde va; siguiéndolo lo lleva a uno por caminos que uno desconoce, pero que, estando vivo, lo conducen a uno a la realidad, o a una irrealidad, si se quiere".

El comienzo debe tener algún tipo de gancho, sin que esto signifique un efecto rebuscado. Un buen comienzo es prometedor; uno malo es prometedor de una lectura inconclusa.

En realidad, contiene la esencia del relato, como amplía Raymond Carver: "Me puse a escribir una historia de la que su primera frase me dio la pauta a seguir. Durante días y más días pensé mucho en esa frase: -El pasaba la aspiradora cuando sonó el teléfono-. Sabía que la historia estaba allí, que de esas palabras brotaba su esencia. Sentí hasta los huesos que a partir de ese comienzo podría crecer, hacerse cuento, si se le dedicaba el tiempo necesario. Después de esa primera frase escrita de buena mañana, brotaron otras para complementarla, como si escribiese un poema: una línea, y otra debajo; y otra más. Maravillosamente pronto vi la historia y supe que era mía, la única por la que había esperado ponerme a escribir".

Por las dudas, Ensaya comienzos diferentes.
Sin embargo, empieza por donde más te plazca, pero empieza. Selecciona un punto cualquiera, el final, por ejemplo, y sigue.

Nota de Alezeia: Básicamente PONTE A ESCRIBIR y descubrirás qué surge.

¿ACASO NO ESTÁ YA TODO ESCRITO?

Está todo escrito, pero no del modo en que tú (eres único, como todos lo somos) puedes hacerlo.

Mientras lees un cuento de Javier Ruescas, Blue Jeans o cualquier otro autor, piensas que es el cuento que te hubiera gustado escribir. ¿Y qué si te digo que algún día un  lector puede decirlo leyendo el tuyo?
¿Cómo ha conseguido hacerlo?, sigues rumiando. Buena pregunta: si descubres los trucos del artefacto tendrás la revelación del enigma. Quédate clavado en un párrafo, vapuléalo como si fuera una prenda para la tintorería. Como un ladrón furtivo, osa averiguar de qué modo se unen las frases, cómo enlaza una con otra. Cierra el libro y quédate enganchado a los retazos. Deja que circulen por tu inconsciente. Luego, valora tu propia capacidad.

"Repetir cosas ya dichas y hacer creer a la gente que las lee por primera vez; en eso consiste el arte de escribir" sugiere Remy de Gourmont.

Y Alezeia os cuenta que, esto último, es lo que se llamaría un Plagio creativo, donde a raíz de una historia, creas tu propia versión y juegas con los personajes ¿lo habéis hecho alguna vez? Así nación 50 Sombras de Grey, fue una versión de Crepúsculo.

Y ahora sí ¿qué os ha parecido?

Comentarios

Narrador ha dicho que…
Hola, vengo a mostrar mis respetos porque he ganado tu lote en el concurso que organiza Dulce Cautiva, lo cuál me hace muy feliz, sobre todo porque ha sido in extremiss, dado que era el último lote que se sorteaba y, quieras que no, algo de congoja sentía al ir bajando el cursor y ver que ninguna de las alegrías era para mí.
Asi que muchísimas gracias por aportar tu amada criatura y creación al concurso, si soy merecedor de ella, trataré de cuidarla con mucho mimo, le regalaré un marcapáginas bonito, colocado en un momento épico, crucial y mágico, y le haré un huequito en mis estantería, que no deja de ser un lugar humilde, donde el polvo viene a acumularse con sinvergüencería, pero desde donde las vistas no están nada mal, y desde luego que jamás se sentirá sola, o incomprendida.
Un abrazo de oso amoroso. Narrador.

Entradas populares de este blog

Pensamientos, reflexiones y una conclusión...

Yo también he quedado ¡SORPRENDIDA!

Llega ya Navidad... Y te quiero recordar....